miércoles, 18 de agosto de 2010

Un ritual para Isel

Nuestra llegada a Salamanca, fue extenuante pero pudimos sacar un huequito para presentar a la madre naturaleza, a nuestro pequeño Isel.

Cerca de La Orbada, en un pueblo en el que los abuelos de Juanjo tenían un pinar (para poder hacer leña en invierno), entre dos pequeñas encinas, enterramos el cordón umbilical de Isel. Escribimos un texto para el momento y alli quedó junto a los deseos que pensamos cada uno de los presentes para el pequeño.
La abuela Carolina, la tía Merche, el primo Juan y los papas disfrutamos de un momento inolvidable que esperamos contar al peque cuando sea grandecito.

"Con este cordón umbilical que nos ha unido durante nueve meses,
queremos obsequiarte, Madre Tierra,
para agradecerte la vida que nos ofreces.

Igual que el cordón ha unido a Isel a la vida hasta ahora,
queremos que de esa misma manera quede unido a la Tierra:
Una nueva vida, para un nuevo mundo"

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